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19 de marzo de 2014

¡ME NIEGO!


Llevo muchos días sin escribir y es que la vida siempre va poniendo piedras que sacar, como dije en otro artículo…pero hoy ya con ADSL instalado en casa, me he puesto las pilas de nuevo…¿piedras a mí? Solo cuarzos, amatistas, ojo de tigre, entre otras….por favor!!

Justo un día y un mes después de que pensaran que con tener “formulas” lo tenían todo, justo 4 semanas después de que mi vida de repente se tornara un torbellino de idas y venidas mentales, y no por las formulas…si no por otros temas que estaban aconteciendo en mi vida personal…justo hoy, decido volver a escribir, porque es lo que me da “alas” para seguir creciendo y avanzando en momentos bajos. Quizás es mi terapia (escriptoterapia), porque realmente, las palabras salen casi solas en cuanto cojo el bolígrafo y el papel o el ordenador. 
Pues eso, que justo hoy, me dije, hablemos de los “yoistas”…que haberlos ailos, como dicen en Galicia.

Entre los pronombres “prohibidos” en un equipo, están:
YO- MI – ME – CONMIGO
Las personas que deben sustituir estos pronombres, son los de primera persona del plural y segundas y terceras:
NOSOTROS – VOSOTROS – ELLOS

En un equipo, no debe haber el llamado y temido “YOISTA”, Yo y solo yo, el resto no existe, no importa.



Algo que he vivido de otros, es ver el miedo que tenía algún compañero a perder el empleo, es un miedo con mucho poder y puede llegar a mover los valores que sustenta a cualquier persona, llevando a convertir a personas que hasta hace poco valoraban el trabajo en equipo, la solidaridad, la armonía del grupo por encima de la individualidad de hombres y mujeres que sencillamente van a lo suyo, sin importarles lo que le ocurre al de al lado.

Son personas, realmente con una autoestima muy baja y que necesitan hablar de sí mismos para visualizarse. Su “YO” se intenta exponer al del resto de compañeros, y a veces, no por que consideren que el resto no importe, sencillamente, porque no los tiene en cuenta.



Los empresarios deben en estos casos conseguir que estas personas se pongan en el papel de los otros. Es decir, en una reunión, un compañero hace el papel del “egocéntrico” y él el de otro del equipo.
Ahí, en muchas ocasiones, el “yoista” se da cuenta que el otro no le deja hablar, no le escucha o que se pone medallas en la realización de un trabajo realizado entre todos, o sea, en equipo.



Normalmente son personas que en la infancia no han jugado a juegos de equipos, no han trabajado la empatía y en realidad no son conscientes que el de al lado sufre, siente, tiene ambiciones, como él/ella.

Olvidan que los compañeros también tienen su “YO”.


En los métodos de trabajo que prima el “equipo”, los “yoistas” suelen estar tan vetados, que desaparecen por sí solos, o acaban uniéndose al mismo “equipo”. Aquí se trata de ser el mejor, pero para beneficiar al equipo o grupo, es decir, a todos.
Cada uno ha de dar lo mejor de sí, pero los resultados no se miden de forma individual, si no como parte de un grupo.
El equipo ¡es la meta!
En el centro La Salle – URL, de Barcelona, se ha puesto en marcha un postgrado sobre estas metodologías de trabajo en equipo y la flexibilidad. España sigue estando a la cola en esto.

IMPRESCINDIBLE

- Reuniones diarias de 20 minutos...


...suficientes, para:



  • -          Fijar objetivos comunes
  • -          Saber que ha de hacer cada persona para conseguirlos
  • -          Discutir sobre que está yendo mal en el proyecto
  • -          Buscar solución
Sobre todo esto conlleva no tener miedo al cambio y saber adaptarse a las nuevas situaciones.


Quejarse continuamente sobre  lo cansado que está uno/a, todo lo que trabaja o lo poco valorado que se siente no ayudara al equipo.



Esto no atañe solo a los empleados o colaboradores, también a los empresarios/directivos/jefes, que deben aprender a romper con las formulas tradicionales.

¿Y entonces? ¿Cuál es la base?

La base está en dar “autoestima” a los empleados y procurar la iniciativa personal, confiar en ellos y “recompensarlos”.
El trabajo del jefe es asegurarse de que el equipo trabaja a gusto y de forma eficiente, analizando los resultados individuales y del equipo, cómo cada una de esas personas mejora todo el conjunto. Aquí los “yoistas”, no valen.

¿Crees que en tu equipo existe algún “yoista”? 

Quizás es el momento de hablar con él/ella y exponerle la situación, el cambio al plural de primera persona para empezar hablando, no estaría mal. Incluso es posible que empiece a encontrarse solo en el equipo...que al final, es el sino de un "yoista"... la soledad.


¡Que tengáis tod@s un buen día!

Esther Martí
19/03/2014 
(a 5 días de juntarnos para formar un equipo por las calles)